
Presiones, exigencias, condiciones y sobrecargo puedan culminar en tragedias y películas de terror dentro de los ‘nuevos equipos élite de la NBA’; Dúos de Lakers, Clippers, Rockets, Sixers, Celtics y Nets bajo la lupa
Por René Romano @reneromanosport @IAmRomano10
LOS ÁNGELES, EE.UU.— Bien dicho está que, “Cuando el búho canta, o llueve o escampa.”
Algo que puede resultar en que, “todos acaben como el rosario de la aurora”, al final de cuentas. ¿Me sigue?
¡Bien!
Les diré por qué. Sin rodeos y al grano. Al estilo Romano.
Porque se viene un hecatombe, un movimiento raro, un estremecimiento brusco dentro de la NBA, que ha visto, como se han unido o bien conformado duetos casi imbatibles e imparables y por lejos superiores a los de antaño, borrando así la famosa era de los ‘súper equipos’, hoy codependientes, de lo que puedan hacer sus famosos dúos.
Y es que son otras épocas. Otros niveles. Distintas velocidades y situaciones, que han convertido a la NBA en lo que es el día de hoy:
Una tierra fértil de dúos, predestinados a la victoria y a reescribir la historia, pero expuestos y propicios al desastre. Algo que, puede resultar a que una temporada de ensueño, termine como una de las peores pesadillas antes vistas, y/o soñadas.
Pero iremos por partes, por aquello de que aún no me comprenda. No por falta de conocimiento, sino por no poder predecir el futuro. Algo que no intento hacer, pero que solamente de pensarlo, causa pavor.
DEMASIADO ESTRÉS
Vea, con la presión y la condición impuesta sobre los nuevos dúos dinámicos —armados para ganar y solamente para ganar—, no nos queda otra que estar esperanzados, sin dejar de pensar en el lado opuesto, que puede traer lo impredecible y en casos agudos, la desgracia.
Yo en lo personal, le doy la bienvenida a una temporada de ‘puta madre’ dentro de la NBA. Es más, me muero porque se dé el “tip off” inicial, pero con el tema de las lesiones y experiencias anteriores, gracias a las expectativas y metas fijadas por equipos, grupos e instituciones, nadie está libre de tragedia, o mucho menos de quedarse estancado en el embudo.
Con la presión y el estrés que han recibido los dúos LeBron-Davis, Kawhi-Paul George, Westbrook-Harden, Durant-Irving, Embiid-Simmons (y todo lo demás a su entorno) y el de Celtics, conformado por Kemba Walker y Gordon Hayward o Jason Tatum —pues depende de quien mejor se asocie con Kemba— podemos de una sola vez, esperar que estos se exijan hasta lo imposible de sí mismos, y que todo pueda terminar en una lesión.
Y lo digo porque de los antes mencionados, casi todos cuentan con problemas de lesión. ¿O no?
PROPENSOS…
El historial es largo. De hecho, se han perdido incontables partidos, prácticas y en el caso específico de Kawhi, Durant, Hayward, LeBron y Embiid, hasta casa un tercio de temporada. Kevin, posiblemente una entera. Algo que deben prevenir a toda costa con tanta exigencia, obligación y expectativa.
El mayor reto de los antes mencionados no será tanto de ‘dar o brindar su mejor faceta de Basquetbol’, sino de mantenerse sanos y poder así participar en por lo menos 90% de los juegos.
Algo que preocupa, porque ya hay jugadores como LeBron que —en su mente— piensan que pueden vivir o jugar en su más alta expresión y que ignoran la fragilidad realística —bajo presión— de su mente y cuerpo.
Por lo que reitero que, el talento no se discute ni está en duda o discusión.
El tema es si al final de cuentas, aguantarán con la carga y si cumplirán con las expectativas. ¡Del Mundo entero!
Eso dicho y aclarando que no es ver lo negativo, sino lo de verdadero, posible y real, realísticamente hablando, es muy difícil predecir cual será el mejor dúo a lo largo de la temporada regular, pues no solamente son seis los que se meten a los playoffs, sino 16.
HAY MÁS
Además de los dúos élite recalcados, no se puede ignorar los armados en Golden State, Portland, Miami y/o Nueva Orleans, donde hay talento de sobra, y que solo esperan un tropiezo de rival.
Empero, si de predecir lo impredecible se tratara y no existieran los sobrecargos, accidentes, infortunios, desgracias y presiones, apostaría todo por Kawhi y Paul George, jugándoselo el trofeo Larry O’Brien ante Embiid y Ben Simmons en la gran final, aclarando que, no es por fanatismo, parcialidad, preferencia o gusto —porque he seguido a Lakers desde niño, no así a Clippers— sino por el hecho de que LeBron James ya jugó sus mejores momentos dentro de la NBA.
¿Segundo aire? ¡Podría ser!
Sin dejar de descartar que, mi punta de vista y/o predicción están estrictamente basados dentro de la mentalidad que me dice que, “Tanto las expectativas como los recuerdos son más que simples imágenes basadas en las experiencias previas.”
Es solamente algo en que pensar.
Algo que puede resultar en que, “todo acaben como el rosario de la aurora”.
Los dejo. Hasta la próxima.
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Rene Romano
𝕾𝖎𝖓 𝖗𝖔𝖉𝖊𝖔𝖘 𝖞 𝖆𝖑 𝖌𝖗𝖆𝖓𝖔. 𝕬𝖑 𝖊𝖘𝖙𝖎𝖑𝖔 𝕽𝖔𝖒𝖆𝖓𝖔.
Las mentiras hacen sprints, la verdad corre maratones.