Las dos caras del béisbol en este 2019; Las bendiciones de José Altuve, el pequeño gigante y la desgracia tras la muerte de Tyler Skaggs de Angels; El trofeo se ganará desde el montículo en esta Serie Mundial

Por René Romano @reneromanosport @IAmRomano10

LOS ÁNGELES, EE.UU.— José Altuve dijo que tras conectar el jonrón del pennant para Astros ante los Yankees, que lo único que pudo hacer era darle gracias al Dios supremo y al cielo mientras rodeaba el diamante.

No pensó en nada más. Sino en la bendición.

Y con razón de sobra, pues como este servidor, compartimos algo en común: Preferir a los que dan y tienen gracia, no a los graciosos.

Y puedo dar fe de eso porque le conozco, he hablado con él en un par de ocasiones y les puedo decir que lo del chiquitín, es merecido y justo. Por mil y un razones.

Pero más, porque es un hombre de fe que hoy lo tiene todo, pero que a ciencia cierta provino de la nada.

Vea, y es que a muchos se les olvida o desconocen que este hombre, es sinónimo de determinación, otra cosa con la cual nos identificamos ambos.

A los 16 años, tras una prueba en Venezuela, le dijeron que no podría participar por ser diminuto. Luego firmó por una miseria de 15 mil dólares como agente libre, no elegido en el draft, para luego ser seis veces All Star, Campeón de Serie Mundial y MVP del campeonato de la Liga Americana.

Y es que, La gracia de Dios tiene consigo algo que empapa. Algo que motiva, incita y no permite fracasar, cojear o mucho menos ‘quit-tear’ como le dicen los ‘latinos en Estados Unidos’ a la renuncia, al abandono y/o al abdicar.

Algo que sé no harán estos Astros en la Serie Mundial — a pesar de estar en desventaja— contagiados por su David que se le para a cualquier Goliath.

EL PITCHEO

Algo que, no será definido desde la goma de home plate todo el tiempo como en ‘Game 2’, sino desde el montículo.

Sí créalo o no, el trofeo se ganará desde la lomita— y no de la Lomita, California, sede de TheLAVox— pero desde donde un hombre dictamina junto a su receptor, el destino de otros siete y por ende un camerino con todo y su bullpen.

Vea, el duelo de lanzadores entre Astros y Nacionales será la clave aun haya apaleado a los primeros dos de los texanos.

Y es así como esa colección de ases continuará la marcha en esta Serie Mundial en Washington, no lejos de la loma donde se erige el Capitolio.

Y le guste a quien le guste y a quien no, así será a la vez que les garantizo, nadie frenará a esos Astros, que, con su David, levnatarán ante cualquier Goliath. ¿No me cree? Dele un ‘fonazo’ a los de Las Vegas, quienes le asegurarán que Houston sigue siendo favorito en las apuestas, aun haya perdido dos en casa ante el equipo ‘Nacional’.

Greinke los levantará en la capital...


ANGELS DEBEN PAGAR

Por otro lado, y como, la desgracia descubre al alma luces que la prosperidad no llega a percibir, debo tocar el incómodo tema de Tyker Skaggs aún les moleste a los amigos de mercadeo y comunicaciones de los Angels con quienes tengo una linda relación.

Vea, y es que me parece aborrecible y abominable que alguien del equipo, presuntamente haya contribuido en la desgracia de alguien tan talentoso como Skaggs.

Lejos de ayudarle, ¿proveerle drogas como un pusher?

Según reportes oficiales, un empleado de relaciones públicas de los Angelinos de Los Ángeles confesó a investigadores federales que proporcionó la sustancia oxicodona al exserpentinero.

Agregó que el lanzador abusó de la droga durante años y que incluso dos funcionarios del equipo fueron informados de que Skaggs se drogaba desde mucho antes de su muerte.

¿Pero, por qué no ayudarlo?

¿Por qué contribuir a su desgracia?

Skaggs, de 27 años, murió en una habitación de hotel en Southlake (Texas) el 1 de julio luego de ahogarse con su vómito, según la oficina del médico forense del Condado Tarrant. En la autopsia se indica que encontraron evidencia de fentanilo, oxicodona y alcohol en el sistema del jugador.

En sus declaraciones, el empleado de relaciones públicas, a quien conozco personalmente, también dio a los agentes de la Administración de Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA), los nombres de cinco jugadores que él creía que usaban opiáceos cuando jugaban para los Angelinos.

Las declaraciones se dieron en reuniones separadas con agentes de la DEA en Dallas (Texas) y Los Ángeles (California), a finales de septiembre, de acuerdo con el abogado de Kay, Michael Molfetta.


El empleado en mención también declaró que obtuvo ilegalmente seis píldoras de oxicodona y que le dio tres a Skaggs uno o dos días antes de que el equipo saliera de California para el viaje por carretera a Texas.

INSISTO….

¿Pero, por qué no ayudarlo?

¿Por qué contribuir a su desgracia?

Luego (el empleado) indicó que, en ese preciso viaje, antes de su muerte, Skaggs inhaló tres líneas de opioides frente a él, que reconoció que dos podrían haber sido oxicodona triturada, pero que la tercera no era una sustancia que él reconoció.

Las mismas fuentes aseguran que Kay dijo a la DEA que él y Skaggs habían llegado a un acuerdo en el que el empleado de Angels obtendría drogas para ambos y que Skaggs pagaría por ellas.

En esas declaraciones se supo que Tim Mead, exvicepresidente de comunicaciones de los Angelinos y supervisor del empleado, y otro funcionario de equipo, sabía que el lanzador usaba drogas.

Las reglas de las Grandes Ligas indican que cualquier funcionario de equipo que tenga conocimiento del abuso de drogas de un jugador debe informarlo de inmediato a la oficina del comisionado.

La presencia de fentanilo en el sistema de Skaggs llamó la atención de la DEA porque la agencia generalmente se involucra en casos de fentanilo para rastrear la fuente del medicamento.

¿Vé, por dónde voy con esto?

Alguien tiene que pagar. Y no es la familia de Skaggs.

Dichas que se pierden son desdichas más grandes.

Los dejo. Hasta la próxima.

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