Ni la NBA, la WNBA o la MLS, están predispuestas a cancelar sus respectivas temporadas a pesar de un estado de la Florida que ha sido totalmente arrollado por el coronavirus: Un ‘sitio’ donde reina la mentira e impera el desorden y la enfermedad

Por René Romano @reneromanosport @IAmRomano10

LOS ÁNGELES, EE.UU.— Cierto es que, la desesperación lleva a un mecanismo de defensa que se llama negación.

Algo que aplica como anillo al dedo en los casos específicos de la NBA, la WNBA y la MLS previo a sus postemporadas y temporadas de 2020 respectivamente.

Les diré por qué. Sin rodeos y al grano. Al estilo Romano.

Porque ante su desesperación de llegar a sus metas económicas, e intereses oscuros y macabros de sus ‘manejadores’ —sin importarles la salud de sus jugadores y el bienestar de quienes les rodean—siguen firmes en querer jugar en medio de una pandemia. Justamente antes de su segunda ola.

Y lo pretenden hacer en el peor lugar en el mundo. En el estado de la Florida, donde los números de infección no solamente son alarmantes, sino además relativamente cercanos o incluso superiores a los de la mayor parte del mundo, con promedios de 3000-4000 infectados por día, de acuerdo con sus ‘pruebas’ de detección.

Pruebas que caminan de la mano de la mentira, por parte de su gobernador, el señor Ron DeSantis, que ordenó alterar los números reflejados en sus reportes de casos de Covid-19, algo que quedó comprobado luego de que despidiera a su ex supervisora de logística, Rebekah Jones.

Una supervisora que, se encargó de desnudarlo ante el mundo, tras denunciar a la administración DeSantis, que con manipular las cifras, pretendía obtener más control sobre los números y menos transparencia pública.

"Como advertencia", dijo Jones, "no esperaría que el nuevo equipo continuara con el mismo nivel de accesibilidad y transparencia que hice en el proceso durante los primeros dos meses. Después de todo, mi compromiso con ambos es en gran parte (posiblemente en su totalidad) la razón por la que ya no estoy administrando (el tablero de instrumentos.)”

Los desafíos con información confiable es una de las razones por las cuales estas ligas deben temer, además de desconfiar en su totalidad en la credibilidad de Ron DeSantis, que, a lo largo de la crisis ha tenido una pésima práctica de comunicación.

AUSENTE…

Este se ha negado a sentarse para entrevistas y se ha ausentado en demasiadas sesiones informativas públicas. Cuando se ha presentado, sus respuestas o apariciones han sido breves, ausentes del tipo de detalle que ayudaría a cualquiera a comprender la complejidad de los desafíos que se enfrentan.

Ese bajo rendimiento contrasta con los de la mayoría de los otros gobernadores. De hecho, una encuesta de SurveyMonkey acaba de clasificar DeSantis como el número 47 en la nación, en términos de lidiar con el virus. Otros tres republicanos, Larry Hogan de Maryland, Chris Sununu de New Hampshire y Charlie Baker de Massachusetts, encabezaron la lista.

Y es que nada ha perjudicado a la credibilidad de DeSantis más que la sensación de que está manipulando descarada y ponzoñosamente, los datos de COVID-19.

De hecho, se requiere de un grado mayor de escepticismo dado que ha retenido información sobre infecciones en hogares de ancianos, informes de examinadores médicos y la escasez de pruebas de coronavirus y equipo de protección personal (PPE) en hogares de ancianos inspeccionados por el estado.

TODO SIGUE IGUAL…

Sí, en el mismo estado donde la NBA, la WNBA y la MLS esperan llevar su show rodante que allí, en DisneyWorld, será empaquetado y enfrascado en una burbuja solo para los medios de prensa escrita, radio, internet y televisión.

Algo que vilmente ignora y esquiva Adam Silver, comisionado de la NBA por ejemplo, que dice que está confiado en un ‘buen resultado’ en Orlando, cuando culmine su temporada de 2019-2020 de la National Basketball Association.

Algo que, también elige ignorar Don Garber —comisionado— de la MLS, que tiene sus propios problemas de sobra por resolver pues, pues allí, en casa de Mickey Mouse, será ESPN (Disney) quien lleve la batuta en cuanto a ‘conducción y cobertura televisiva’ y que aún no resuelve con FoxDeportes y TUDN o Univisión, en cuanto al monto que se les debe pagar a los ‘anfitriones’ y dueños del show.

Conocido es saber que para este torneo, ESPN gastará un aproximado de $125,000 dólares por transmisión, algo que FoxDeportes no está dispuesto a darles pues su tope-máximo-presupuesto oscila entre los 70-75 mil dólares por lo regular. Y mientras Univision o TUDN, o como se hayan renombrado, sigue sin pronunciarse, las cosas aun no pintan bien para una MLS que sigue sufriendo de casos positivos en más de media decena de sus equipos.

Incluido el equipo local, el Inter Miami FC, que ya reportó su primer caso de coronavirus.

RIESGO LETAL

La WNBA en tanto, no dice ni hace mucho, pero realmente debería pensarlo una y mil veces más, si una temporada de menos de 25 juegos es digna de una infestación, propagación y contribución al desastre que ya es el estado de Florida en cuanto a números de Covid se refiere.

Algo preocupante, y hasta cierto grado vergonzoso y tóxico, debido al hecho que, cierto es que cuando llegan los dolores, no vienen espías solos, sino en batallones.

Dicen que, solamente los que arriesgan llegar demasiado lejos son los que descubren hasta dónde pueden llegar. Empero, en el caso de estos tres, es algo que les debe preocupar.

Algo que iniciará sin problemas, pero que corre el peligro de tener un digno cierre, que bien podría quedar marcado por la desgracia, la infección, la ambición, el descaro y la vanidad del hombre.

El ‘hombre’ de ‘pantalones largos’, que está dispuesto a poner en riesgo al de los ‘pantalones cortos’ en peligro de muerte.

Los dejo. Hasta la próxima.

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