NBA arranca ‘misión regeneración’ con una Conferencia Este más pareja y estable, mientras Angelinos y canadienses se riñen entre sí por un Khawi Leonard que no es ‘garantía’; Carta abierta a fanáticos de Lakers y Clippers

Por René Romano @reneromanosport @IAmRomano10

LOS ÁNGELES, EE.UU.— Iniciaremos como siempre, sinceros, sensatos, fríos, apegados a la tierra, exageradamente realistas y sin rodeos y al grano. Sí, al estilo Romano.

Y es que, la NBA por fin se volvió competitiva —una vez más— luego que se diera por concluida la era del Súper-equipo de Golden State.

Ahora, que ya se emparejaron las cosas, lo único por destacar, es la decisión final de Kawhi Leonard, que a ciencia cierta, ya no importa, porque, se vaya a donde se vaya, además de tener el resto de su vida y la de sus nietos y los nietos de ellos ‘encarrilada’ y ‘asegurada’, no es una garantía de títulos, por el simple y sencillo factor —y verdad—que, en esta vida simplemente no hay garantías.


Vea, de llegar a Lakers serán tres los grandes (junto a LeBron y Anthony Davis), con poco que los rodee y los arrope, a la vez que llegarían exhaustos a la fase final de la liga, dígase los Playoffs.

En especial al no tener la suficiente profundidad en la banca, luego de que los demás equipos se reforzaran y saquearan la agencia libre, forzando a estas ‘tres estrellas’, a jugar desde 42 a 45 minutos por encuentro. En algunas instancias, ‘back- to-back’. Se prevé un ‘hara-kiri’. Y el que no lo quiera ver, le recomiendo mejor ya no ver el basketball.

Y es que, a Lakers no le quedaría nada a bueno a que apuntarle, sino a lo mismo de siempre, con relevos ya pasados de su ‘prime’, como Rajon Rondo, Kentavious Caldwell-Pope, Lance Stephenson, JaVale McGee (si es que se quedan estos cuatro), y otros como Talen-Horten Tucker, Alex Caruso, Jamychal Green, Jared Dudley, Marcus Morris y Troy Daniels.

¿En pocas palabras? ¡Consuelo de pobres!


GUINDA SOBRE SU PASTEL

Contrario a lo que sucedería con Clippers, que se quedarían con una escuadra —casi— intacta, asegurando de paso, la felicidad de su hombre clave en Patrick Beverley con una nueva extensión de contrato. Para los Clippers, le duela a quien le duela, esto solamente sería la guinda en su pastel.

Toronto en tanto, sería el más afectado, al no tener otra opción —de perder a Kawhi ante uno de los de la Costa del Oeste de Estados Unidos— y ser forzados a competir en un Este, en el cual se perfilan como favoritos, equipos de la talla de los Bucks, Sixers, Celtics y Nets.

Empero, podrían mejorarse en el futuro, y hacer un intercambio más adelante, que les permitiría armarse hasta los dientes, con el dinero que estaba predestinado para Kawhi. De todas formas, la historia ya está escrita y lograron su cometido: Darle a Canadá, su primer centro de la NBA a lo largo de su breve historia.


El Oeste con y sin Kawhi Leonard está para el Utah Jazz, los Pelicans con su nuevo ‘look’, los Rockets, Portland, Lakers, Clippers y Mavericks de Dallas, que se han reforzado acorde, mientras equipos como Oklahoma City y Spurs, se pelearían por un octavo sitio que los situé dentro de los Playoffs. Claro, a menos que suceda un accidente.

CARTA ABIERTA

En cierre, quiero enviarle un mensaje directo a todo fanático de Lakers y Clippers, pero más, dirigido a los púrpura-oro.

Vean, ya es hora de que acepten que hay dos equipos en Los Ángeles, y que ambos son relevantes les guste o no.

Iniciando con el simple hecho que, Clippers son los jefes, aos, dueños y señores de la serie directa ante Lakers, por lo menos ya por media década.

Y claro, es obvio y cierto que, sin los 16 títulos con los que los fanáticos de los ‘laguneros’ saludan con ‘sobrero ajeno’, pero sin reconocer antes que, esto sucedió hace mucho, por lo que no tiene gracias vivir de glorias de antaño, con una ‘realidad tan dura y patética como la actual’.


Por si eso fuera poco, de paso, ignorando que, cinco de eso banderines, fueron forjados en Minneapolis, en las temporadas de 1949, 1950, 1952, 1953, 1954, previo a su mudanza a Los Ángeles —pero específicamente a Inglewood— en 1958, donde forjaron unos cuantos, antes de firmar otros más —de los 11— en Staples Center de Downtown L.A.

En cierre, ya basta de somatarse el pecho e ignorar lo innegable como los es el hecho que, en Los Ángeles, hay dos equipos.

Lo ganado en el pasado, es eso mismo: el pasado. Otra cosa es que, los Clippers, aparte de no meterse con ustedes, ignoran su presencia en un recinto donde ¿‘le hacen honor a Taylor Swift’ con un banderín?

Una mala broma de tantas, de Kobe Bryant. ¿Pero, pregunto? ¿No sería mejor tener un poco más de clase, decencia y, sobre todo, un poquito de respeto propio e integridad moral?

El fanatismo hiere. Pudre la mente…

Los dejo. Hasta la próxima.

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