Aumentan salarios a jugadoras de la WNBA, en un gran porcentaje dentro de los seis dígitos, a la vez que la NBA toma un paso en falso al sugerir una segunda burbuja para los menos afortunados con el afán resguardar sus pérdidas

Por René Romano @reneromanosport @IAmRomano10

LOS ÁNGELES, EE.UU.— No cabe que duda que en esta vida y en cada situación siempre se presentan aspectos positivos y negativos en forma alterna. Algo que no es ajeno al deporte.

Como la arena y la cal… Sí, siendo la cal el aspecto negativo y la arena el positivo, o dicho de otro modo, la cal sería la menos buena y la arena la no dañina. Algo que enmarca a perfección esta columna sobre el baloncesto femenino y el masculino de la WNBA y la famosísima NBA respectivamente.

Les diré por qué. Sin rodeos y al grano. Al estilo Romano.


Porque mientras la WNBA hace por mejorar, la NBA sigue sacando sus garras y más macabras ambiciones a lucir.

Vea y es que mientras la WNBA realizó un giro de 720 grados hace unos meses, al reconocer el esfuerzo de las suyas, aumentándoles de salario y hacerle honor a su profesionalismo dentro de la materia del básquetbol, la NBA pretende, con la pobre excusa de clasificar y/o posicionar a los equipos que no se metieron a Playoffs, previo el próximo torneo, colocarlos en una ‘burbuja consolatoria’, de terror, sin antes haber jugado un solo minuto del ‘torneo relámpago’ de Orlando, de donde desde ya se prevé, saldrán muchos contaminados por el Covid.

Pero iremos por partes, iniciando con la iniciativa tomada por la WNBA hace poco tiempo atrás, a quien se le aplaude ese esfuerzo y se le abuchea su organización en el Estado de la Florida, de donde han salido informes y quejas sobre las pésimas condiciones de algunas instalaciones y la comida que es servida de forma casi idéntica a la de un reo. Algo que también ha impactado a varios dentro de la NBA, que incluso bromean que su majestad, LeBron James, nunca tocaría lo que les sirven y le han puesto a disposición a todos para comer.

LO POSITIVO

Sin embargo, enfocándonos en lo positivo que ha hecho la WNBA, es de admirar el acuerdo del nuevo Convenio de Negociación Colectiva (CBA), que indica que este entraría en vigor desde el comienzo de la temporada de este año hasta 2027.

Algunos de los cambios más importantes incluyen un salario base aumentado de casi $100,000 para las mejores jugadoras de la liga y un aumento notable para todas las demás. Bajo el nuevo CBA, las estrellas y de talla élite de la liga podrán ganar una compensación en efectivo superior a $500,000, lo que representa el triple de la compensación máxima bajo el acuerdo anterior. Pero si la liga alcanza ciertos objetivos de marketing, licencias y transmisión, la WNBA y sus jugadoras podrían además, dividir los ingresos por igual para 2021.

El efectivo promedio para pagar a las jugadoras ahora superará las seis cifras por primera vez en la historia de la WNBA, redondeando los $130,000 anuales.

Según un comunicado oficial de la WNBA, el nuevo CBA permitirá una mayor compensación de jugadoras y varios otros beneficios amigables para las jugadoras. La ex MVP de la liga Breanna Stewart por ejemplo, se rompió un tendón de Aquiles en el extranjero hace un año y se perdió toda la temporada de la WNBA, por lo que no pudo trabajar, ni mucho menos cobrar.

Dentro del nuevo acuerdo, está incluido un mejor plan post-maternidad, un problema que salió a la luz cuando una de las máximas estrellas de la liga Skylar Diggins-Smith habló sobre su experiencia antes y después del nacimiento de su hijo, y los viajes en equipo.

MÁS BENEFICIOS

Para las veteranas, la liga también acordó cubrir hasta $60,000 para los costos de adopción, subrogación, crio preservación de ovocitos o tratamientos de fertilidad.

Por si eso fuera poco, y casi incrédulo, de igual forma se trató el tema de los viajes, que ha sido un punto de fricción para las jugadoras en los últimos años; ahora, la clase económica premium está garantizada para todos las jugadoras durante la temporada regular así como sus propias habitaciones sin tener que compartir más en sus giras fuera de casa.

Algo que catalogó como histórico la estrella del Seattle Storm Sue Bird y pareja de —Megan Rapinoe, campeona del Mundo con USSoccer– debido a su potencial para cambiar el panorama financiero de los deportes profesionales femeninos en general.

El CBA de ocho años tiene una opción de exclusión mutua después de la sexta temporada, como lo había hecho el acuerdo anterior.


BURBUJA DE TERROR…

En cuanto a la NBA se refiere, la liga sigue coqueteando con el arrebato, el abuso de confianza, la presión y su suerte. Y es que, si usted pensaba que una burbuja de la NBA era un peligro para la seguridad, espere a que le cuente los más recientes planes de la Liga.

La NBA contempla realizar un segundo sitio/burbuja de cuarentena en Chicago, que albergaría a los ocho equipos que no jugarán en Orlando. Uno que requeriría que los partícipes llegasen a Chicago en el mes septiembre, donde realizarían un campamento de entrenamiento antes de que se jueguen los debidos partidos.

Partidos que a la postre, contarían hacia la tabla de posiciones y de clasificación de 2019-20.

Algo que en mi opinión, no solamente representa ser un atentado en contra de la salud de quienes no se metieron a instancia final, sino además, viene siendo un desperdicio de su tiempo, en un torneo que solamente le generará dividendos a la NBA, ESPN y asociados.

Razón por la cual, para mí, la idea de una segunda burbuja de la NBA no solamente es una medida poco inteligente para fines de equilibrio competitivo, sino además, un riesgo totalmente innecesario para la salud.
Y es que la realidad es que, cuantos menos equipos reanuden la temporada, mejor, especialmente para aquellos que ya están eliminados de los playoffs y solo pretenden descansar y mantenerse sanos, para cuando entre en vigor ‘la nueva normalidad’.

DEDOS CRUZADOS

En cierre, es triste admitir que, con todos los equipos ya en suelo Floridense, dentro de su famosa burbuja, la NBA seguramente está cruzando sus dedos, o tal vez incluso en busca de alguna ayuda divina que evite que los números de sus contagiados sean al por mayor.

Todo mientras la WNBA anuncia que casi una decena de las casi 150 jugadoras que se sometieron a la prueba del coronavirus, dieron positivo para COVID-19 justo antes de su temporada.

Sí, a la vez que se presentaban otros aspectos negativos en forma alterna en deporte, específicamente dentro de la MLS y la WNSL —que también optaron por jugar—donde incluso enviaron a equipos enteros de regreso a casa, ‘gracias’ a su masiva infestación.

Nunca olvide que las necedades, los desafíos, las ansiedades, desobediencias y delitos llevan a las espaldas el castigo.

Los dejo. Hasta la próxima.

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