Cristian Pulisic no dijo nada que no fuera cierto tras el apatico y paupérrimo nivel de USMNT en las Fechas FIFA y de paso, dejó muy en claro que la lengua es como un cuchillo afilado, uno que mata sin extraer sangre…

Por René Romano @reneromanosport @IAmRomano10

LOS ÁNGELES, EE.UU.— Algunos le dicen el ‘chico maravilla’, otros, ‘el futuro de la selección de las barras y la estrellas’ y algunos otros, como este servidor, lo vemos como lo que realmente es (por lo menos ante nuestros ojos): La versión de 2.0 de Landon Donovan, solamente que, con más visión, regate, cerebro, huevos y ambición.

Les diré por qué. Sin rodeos y al grano. Al estilo Romano.

Porque no es exactamente igual a Landon Donovan, sino mucho mejor. Casi en todo aspecto.

Y es que a Pulisic, no lo verá haciendo comerciales para la selección de México y diciendo que le va a México. Tampoco lo verá —jamás—huyéndole a la responsabilidad de no poder ser quien todos quieren sea ante ‘situaciones no favorables o adversas’ dentro y fuera de la Concacaf (Leverjusen y Everton).

Tampoco lo escuchará o verá sobándole la espalda a nadie como lo hacía Landon, y a cambio, lo verá encarar al mundo futbolístico, con la espada desenvainada y la frente en alto, en todo aspecto y sea cuando sea y se pare donde se pare.

Y es que contario a lo muchos digan de él, ya sea la prensa mexicana en México y la que alaba todo lo de México en Estados Unidos, (insisten en que Chuky es mejor, cuando realmente son dos ‘beastias’ distintas), Pulisic es el ‘real deal.’

A tal grado que, sin hablar de más, es el Concacafqueño más caro, mejor pagado y en un mejor club —por mucho que cualquier otro —dentro de esta Confederación.

Y mientras eso es importante, para él como persona, y como jugador de equipo y para su futuro vistiendo los colores de su equipo, yo en lo personal, admiro las agallas que tiene al decir las cosas de frente, en todos lados, y como lo hizo luego de la ridícula y vergonzosa derrota de 0-3 de la Selección Mayor de Estados Unidos, ante su similar de México.

DE HUEVOS

Y es que alguien tenía que dar la cara y mostrar —por lo menos— una centésima de huevos.

Luego de un partido tras el cual —sin rodeos y al grano— dijo, que Estados Unidos, "Todavía juega con miedo contra ellos (México), y eso es con lo que realmente no puede vivir".

En pocas palabras y traducido de un ‘tono gringo’ a uno coloquial: es algo totalmente inadmisible, por lo menos para él.

Algo insoportable, que alguien con sangre en la cara debe ver, saber y comprender.

"Tenemos que ir y jugar como si fuéramos lo suficientemente buenos como para estar ahí afuera (en la cancha), tener confianza y jugar sin pensarlo dos veces", agregó Pulisic. "Así es como debe ser, y no es donde estamos ahora (mental, física y emocionalmente)", aseveró tras esa pesadilla en Nueva York.

Pero hay más, porque mientras nadie más dijo nada más, a excepción de su técnico —si eso se le puede llamar—, Greg Berhalter, uno pensaría que quizás, por cuestiones de sentido común, su cerebro le diría lo contrario, luego de hablar de la forma más tibia y patética —desde que tengo memoria — de parte de un técnico de Estados Unidos luego de un choque ante el rival de siempre.

LOCO, ES POCO

"Ustedes van a pensar que estoy loco, estoy más feliz con este juego que con la final de la Copa Oro", dijo el entrenador estadounidense Gregg Berhalter. "En la final de la Copa Oro sentí que todo lo que hicimos fue jugar el balón largo y esa fue nuestra única solución.

Y ahora al menos tratamos de jugar de la manera que imaginamos", atizó, con palabras evidentemente perfumadas de mediocridad, incoherencia, falta de conocimiento, pocos huevos, y de fango, que solo desenmascaran aún mas a un tipo que jamás debió ser dado tanta responsabilidad.

Y hay más… Este mismo tipo es el que, junto a un sector de la prensa anglosajona, jura que lo actualmente encabeza es un ‘proceso’.

Uno a largo plazo —dicen— que dará frutos a largo plazo (dicen), cuando los jugadores asimilen un estilo que Estados Unidos jamás ha jugado, dicen…. O intentado jugar por aquello de las dudas, digo yo.

Lo de Berhalter, para aclararle al mundo entero, pues la prensa de habla inglés no lo comprende, ni lo entiende, pues es algo que jamás ha visto, esto no es un proceso, pues aparte de no haber un plan base, estructurado, y que exija que todas las categorías jueguen igual y bajo la misma mentalidad, estilo o visión, la realidad es que en Estados Unidos todos jalan por su propio lado.

El único que juega o pretende jugar distinto es Berhalter, que es tan mal técnico como lo fue jugador, y a quien aseguro no es muy fácil vencerlo, especialmente sabiendo y conociendo —de pie a cabeza— todas las limitantes de su equipo.

PERDONADOS…

A muestra de un botón, Uruguay fácilmente los desnudó y a la postre los perdonó.

En cierre, espero realmente que esta Fecha FIFA haya sido una productiva, de aprendizaje, pero más que todo, de reflexión y no solo me refiero al cuerpo técnico, los jugadores y la afición, me dirijo también a los medios de comunicación anglosajones, específicamente los de ‘habla en inglés, que son demasiado tiernos, alcahuetas e irresponsables, cuando de encontrar responsables —ante derrota y fracaso— se trata.

A ellos les digo, ya déjense de boludeces, ya que no es ningún secreto que sólo en un mundo de hombres sinceros es posible la unión.

Los dejo. Hasta la próxima

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