Mahomes y Brady: Cita ‘back to back’ en el Superbowl de la NFL del Chief. El #12 jugará por su séptimo anillo de campeonato justamente en el patio de los Tampa Bay Buccaneers. El adiós de Rodgers y Brees y ¿trono supremo para Tom?

Por René Romano @reneromanosport @IAmRomano10

LOS ÁNGELES, EE.UU.— Hagan caso omiso y nunca permitan que les vengan con esa ilógica, tan desbaratada, de que la lógica solo es el arte de equivocarse con confianza.

Algo que les puedo comprobar y asegurar no es cierto. Con creces. Sin temor alguno.

Les diré por qué. Sin rodeos y al grano. Al estilo Romano.

Porque la lógica y el sentido común tienen mucho que ver con el deporte, y más, cuando mediante el mismo, se puede leer entre líneas —gracias a la experiencia y la sapiencia—, y atinarle al 75% de los pronósticos vertidos en los NFL Playoffs.


Y es que nuestra cobertura no es de antaño, ni de ayer, o de hoy, o de mañana o después.

Es de décadas, en las cuales hemos visto el crecer o la evolución de grandes jugadores de la talla de Drew Brees, Aaron Rodgers y el mismo Tom Brady, que en el SuperBowl que se celebrará en Tampa, no solamente estará buscando ser el ‘rey de los anillos’ del deporte gringo, a pesar de los 11 —sobrevaluados y sin afán de desmeritarlos— de Bill Russell de los Celtics de la NBA, sino conjuntamente, de lo que sería la entrega del bastón a Patrick Mahomes, como abanderado de la nueva era de mariscales en la NFL.

Ojo, con esto no estamos afirmando o insinuando que el retiro de Brady esté cerca, pues a como lució en la temporada de 2020-2021 cuando nos puso bozal a todos sus críticos, pareciera que es eterno. No obstante, por su edad, y el nivel de competitividad dentro de la NFL, se esperaría que sino se convierte en el rey de los anillos del deporte gringo ahora, difícilmente lo hará después.

REINADO DE LOS ANILLOS

Especialmente con un Patrick Mahomes frente a él. El actual campeón enefelero con sus Chiefs, llega al SuperBowl de manera ‘back to back’ y en busca de repetir y permanecer en su trono de una vez por todas.

Es imperativo, sin embargo, subrayar que, cuanto al tema del ‘Rey de los anillos’ se refiere, sabemos que Bill Russell de los Boston Celtics de la NBA posee 11 y no los demeritamos, pero sabemos reconocer que, su legado se basa en la base de ganar 11 campeonatos en 13 temporadas de juego, lo que lo convierte en —papel— el mayor ganador en la historia del deporte de equipos profesionales de Estados Unidos.

Sin embargo, a pesar de todos sus logros, Russell no merece ninguno de estos títulos. Él puede ser el mejor ganador en la historia de la NBA, pero Bill Russell es también uno de los jugadores más sobrevalorados de la historia de la liga de la naranja.

La forma más justa de clasificar a los jugadores de la NBA es considerar su juego general, tanto ofensiva como defensivamente, campeonatos ganados y la capacidad de jugar en cualquier época y seguir dominando. Los mejores jugadores pueden dominar ambos extremos de la cancha y ganar varios campeonatos (para demostrar que ganar la primera vez no fue una casualidad).

Eso dicho, nadie puede quitarle los 11 anillos de Russell, pero ¿son sus 11 campeonatos más impresionantes que los seis de Jordan o los cinco de Magic Johnson, los cinco de Landon Donovan en la MLS o los seis de Tom Brady? Una mirada más cercana demuestra que este no es necesariamente el caso.

ÉPOCA ‘INFERIOR’

Russell jugó en una época donde había menos equipos de la NBA, alrededor de 10. Si bien algunos pueden argumentar que cada equipo tenía talento más concentrado, el nivel de talento no se compara con el del juego de hoy, en ninguno de los entes antes mencionados.


Mientras que en la era moderna la NBA atrae a un mayor grupo de talentos de todo el país e internacionalmente debido a los salarios exorbitantes, este no fue el caso en las décadas de 1950 y 1960. Los salarios eran pequeños, tan diminutos que muchos jugadores ocuparon trabajos alternos, durante la temporada baja para mantener a sus familias.

Además de tener menos equipos, hubo menos rondas de playoffs y los mejores equipos (como los Celtics) a menudo obtuvieron despedidas de primera ronda. Mientras que Jordan, Donovan, Brady y Magic tuvieron que ganar sinfines de juegos de playoffs para ganar un título (y a menudo juegan más de 20 juegos o más), Russell jugó entre 10 y 14 juegos para ganar cada uno de sus primeros ocho campeonatos.

Al jugar menos juegos de postemporada, combinados con temporadas más cortas de la NBA, las de la NFL, y la MLS, esto le dio a Russell una clara ventaja en durabilidad sobre Jordan, Brady, Donovan y Magic en la acumulación de desgaste.

Los equipos de Russell también estaban repletos de futuros miembros del Salón de la Fama y All-Stars, incluidos John Havlicek, Bob Cousy, Sam Jones, Tom Heinsohn, KC Jones y Bill Sharman. Los equipos de los Celtics tenían un talento muy superior en general que cualquier otro equipo durante su época. Y a pesar de todo este talento, Boston apenas venció a los Lakers en tres finales separadas, cada una en siete juegos.

Esto no fue el caso con Brady, Donovan, Jordan o Magic.

POSIBILITANDO LO IMPOSIBLE

También es discutible que sería imposible para un equipo ganar ocho títulos seguidos el día de hoy. Esto se debe a temporadas más largas, más requisitos de viaje, rondas de playoffs más largas y cambios en las reglas que hacen que sea casi imposible adquirir la disparidad de talento que disfrutan los equipos de los Celtics de Russell.

A pesar de que Bill Russell sigue siendo uno de los mayores ganadores, poner su victoria automáticamente por delante de leyendas como Jordan y Magic puede ser una comparación ingenua.

Razón por la cual y en cierre, lo de Brady convirtiéndose el ‘rey de los anillos’ no es ni sería algo descabellado, y de ganar su séptimo anillo de Super Bowl, estaría así, dejando atrás a Jordan, Magic, y a Landon Donovan, que aunque muchos no lo crean o lo vean, es tan meritorio como los que hacen los de la NBA y la NFL.

Y ya bajado el telón, y listo el escenario para su CovidBowl quiero enviarles un mensaje a los personeros de la NFL —que sé muy bien nos leen, pues les hemos cubierto a sus equipos en L.A., Miami y Chicago por años, así como los de Nueva York con presencia en sus estadios— al decirles que eso de propagar y contribuir con este virus nos ha dejado muchas cosas en claro con respecto a ellos y sus conciencias.

Roger y amigos, cuando se tolera por miedo, ramplonería, picardía, obligación o apatía, no hay comprensión, respeto, ni intercambio de cesiones, más solo irresponsabilidad y cobardía, pues nada tiene que ver con la razonada y libre decisión que implica el ejercicio ético de la tolerancia.

Mi pick para el CovidBowl es Chiefs y la entrega del bastón.

Los dejo. Hasta la próxima.

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