Mientras los Angels buscan picheo y fildeo para rodear a su multimillonario toletero, Mike Trout, los Dodgers siguen sobrados de todo, menos de lo que tienen sus rivales de ‘ciudad’

Por René Romano @reneromanosport @TheLAVox

LOS ÁNGELES, EE.UU.— ¿Ha sentido envidia alguna vez de alguien a quien le va muy bien?

¿Hay ciertas personas que no soporta porque cree que no se merecen estar dónde están?

Si nunca ha sentido, permítame unos minutos de su tiempo, pues, esto es algo que carcome a los dos equipos Angelinos dentro de la Major League Baseball de esta ciudad.

Sí, tanto a Dodgers como Angels.

Les diré por qué. Sin rodeos y al grano. Al estilo Romano.

Porque existe un sentimiento de envidia mutua entre los dos. El deseo por lo que uno tiene y lo que el otro no posee.


Vea, mientras Dodgers tiene una rotación de picheo, un poco corta de sensacional, los Angels carecen de eso, y mientras cuentan con el bate de Mike Trout, seguramente, el otro lado de la ciudad, extrañarán los de Yasiel Puig, Manny Machado y claro, el de Matt Kemp.

Y es que curioso realmente e irónico, que uno tiene lo que otro desea tener. En la misma ‘ciudad’. Principalmente porque se trata de dos equipos que buscan darles una gran alegría a sus aficiones, luego de tanto sonrojo y sequía en sus fallidos intentos de levantar un trofeo de Serie Mundial.

ENORME DEUDA

Pero más en deuda están los de Chávez Ravine, que, tras dos Series Mundiales, no han podido resolver para un pueblo Angelino, que lo siento decir, no los verá en el otoño en este 2019, por el simple hecho de que, mientras no enmienden lo que los tropieza y les estorba en la silla técnica (Dave Roberts y sus numerólogos), no podrán hacer las cosas a gusto y antojo.


Y es que es una especie de Hara-Kiri, como la que embargaba en tiempos de antaño a los Angels, que, con Mike Scioscia, no hacían nada bien. Razón por la cual ha sido reemplazado por, Brad Ausmus, a quien honestamente, le deseamos le vaya bien.

¿La esperanza, si alguna? Por lo menos para ambos, es rebuscar dentro de sus bolsillos, algo justo, o dentro de su plantilla, algo equivalente, cuan pronto puedan, para llenar esos vacíos que tanto les merman y les mermarán ya sea en un caje, o una contratación directa.

¿A CAMBIO DE NADA?

Angels, luego —casi dar a su primogénito, y más de la mitad de un huevo de su dueño, Art Moreno, ahora debe ver como rodea a Mike Trout de talento. Esto significa reclutar picheo de otros lados, para que sean estos, quien le brinden una oportunidad de ganar a los Angels, que con Trout, tienen pegada, anotaciones y carreras impulsadas bien aseguradas, además de un guante muy especial.


Caso contrario, les pasará lo que sucedió ante el arribo de Albert Pujols, a quien aún le adeudan un buen monto, sin recibir nada a cambio.

Algo que ya podemos ver suceder tanto en Philadelphia como en San Diego, y la misma ciudad de L.A., cuando Bryce Harper, Manny Machado y A.J. Pollocks se queden sin saborear las mieles del triunfo y el éxtasis de levantar un trofeo de Serie Mundial.

Dice un refrán que, ante aviso, no hay engaño, no obstante, tristemente para Angels y Dodgers la dura realidad es que, su destino es el que baraja las cartas, pero son ellos quienes se lo juegan todo.

Y de no hacer los movimientos apropiados, en su beneficio, por y para mejorar o ser candidatos al premio mayor —por lo menos de sus respectivas divisiones— naufragarán como lo vienen haciendo y se hundirán como el ‘Titanic’ que todos esperan ver sucumbir en la temporada venidera.

Ante aviso, cero engaños.

Los dejo. Hasta la próxima.

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