Tilseltown, sus chismes, susurros y rumores dentro un pasillo que alberga a dos equipos que no se llevan entre sí pero que tienen algo muy en común: ‘las excusas’. Las intimidades de los vestidores en la NBA de Clippers y Lakers

Por René Romano @reneromanosport @IAmRomano10

LOS ÁNGELES, EE.UU.— Bien dicho está que, quien se excusa, se acusa. Razón por la cual, los Lakers y los Clippers, ‘se las deben guardar.’

Les diré por qué. Sin rodeos y al grano. Al estilo Romano.

Porque en boca cerrada no entran moscas.

Y es que los dos pecan de ‘embusteros y fanfarrones’, en medio de una rivalidad absurda en infantil entre periodistas locales, que incluso, ya rayó en lo patético y lo absurdo.

A las excusas dentro de los camerinos, y las indirectas que se lanzan entre sí (todos, incluidos jugadores y personeros de la prensa), al comportamiento tonto, amateur y casi montonero de algunos ‘blogueros’, habría que sumarle la ola de basura que llega desde las redes sociales, que han convertido en esta rivalidad, porque si la existe, en una muy tóxica a escasos días del tercer asalto en la temporada actual.

Vea, mientras los Lakers aún no son empujados o examinados al límite, salvo a dos partidos ante los mismos Clippers, los de Kawhi Leonard y Paul George son una lágrima en comparación a las expectativas depositadas en ellos. Sí, tal y como lo son los Lakers.

Ambos siguen fallando en convencer —porque un par de partidos sin LeBron y Anthony Davis y un Kuzma espeluznante, en dichos juegos no maquillan ni deben maquillar la realidad—, por lo que ese verso de, “llegarán y ganarán a instancia final”, que se lo ‘cuenten a otro’ porque esa fábula no la compro.

¿Y sabe por qué? Porque 23 años cubriendo la liga me permite hacerlo. Analizarlo y casi predecirlo. A tal grado que hasta un ciego puede ver que dejar ir a Kuz de Lakers sería un error garrafal, y que les urge sumar algo de profundidad.

CARENCIAS DE SOBRA

Es más, si usted es de los que aún insiste en que con esas fojas, no tienen carencias, le recomiendo mejor, seguir otro deporte que no sea el básquetbol.

Vea, mientras los Lakers carecen de profundidad en su banquillo de suplentes (aún Kuzma los haya sacado de apuros un par de vceces), y cuentan en sus filas con jugadores que solo están de paso, como DeMarcus Cousins, que continúa cobrando sin jugar (como lo hizo en Golden State), y otros como Kentavious Caldwell Pope y otros a la baja, como Rajon Rondo, ‘robando a mano armada’, los Clippers también tienen cola que les pisen, con jugadores débiles en el aspecto mental y emocional, que hoy lo pueden dar todo, y mañana no son ni la sombra de lo visto unas ’24 horas antes’.

Y es que es nefasto, que con tanto descanso, y porquería hablada —el famoso trash talk— ambas aficiones estén contentas con su accionar.

Es patético además, que los aliados y tuiteros (no necesariamente periodistas) acreditados por el departamento de prensa de ambos equipos sigan haciéndole excusas a los dos, que si bien es cierto son favoritos para jugar la final del Oeste, no juegan dignos de tal lema o mote, pues casi siempre juegan de forma sobrada y no digna de lo que cobran por realizarlo.

Lakers por ejemplo, es un equipo de dos y para dos, que muestra sus ‘true colors’ cuando no están los dos.

Lakers además, es un equipo, aburguesado y agrandado por su prensa deportiva parcializada, y enaltecido por sus fanáticos que, no se les puede dar la mano porque rápido agarran a cualquiera de la pierna.

EGOCENTRISMO

Sí, tan fastidiosos y egocéntricos como los feligreses de los Dallas Cowboys, por lo que tras seguir a Lakers toda mi vida, ahora me limito a decir que les tengo aprecio y un cariño profundo, pues la etiqueta de ser ‘fanático’ de los mismos llega con secuelas de enemistad, y con facturas copadas de ceguera y en ciertos casos, teñidas de acusaciones de desfachatez.

Algo de lo cual los Clippers no están exentos, pues su fanaticada, con la llegada de sus propios dos, que como los dos de Lakers, cuando están los dos, pesan los dos, contrario a cuando no están porque solo dependen de los dos, ya iniciaron a hablar de mal cuando viven en casa con techo de cristal.

¿Quiere más? A Clippers les urge alguien que juegue ‘en el puesto’ que le toca desempeñar a Ivika Zubac. Un centro, nato, que no puede ser Montrezl Harrell, que también viene abriendo la lengua de más. Cliente de Rich Paul, y compañero de ‘trabajo de Lebron James’ en Klutch Sports, es un atentado para el camerino de Clippers, donde ya se ve su inquietud a la vez que irrumpe la paz con comentarios innecesarios.

Clippers necesita a alguien que realice lo que este hace en transición, así como lo poco que aporta el europeo sobre la duela.


Alguien como André Drummond por ejemplo, por quien tendrían que dar a cambio algo sustancial, pues únicamente podría llegar por intercambio o truque, Por lo que quizás no sería mala idea deshacerse del cliente de Rich Paul.

LLEGÓ Y CUMPLIÓ

Por otro lado en Lakers, Dwight Howard ha demostrado ser bueno, y su aporte placentero y oportuno, por lo menos para llenar los tremendos hoyos que deja JaVale McGee, que sigue siendo el desproporcionado de siempre, pero brilla gracias a lo que hace Dwight en los tableros y lo convierte en todo un camaleón.

Lakers necesita de un jugador que dispare, y que le ayude a LeBron, alguien con la función y virtudes de un Jamal Crawford por ejemplo, que sigue desempleado en un liga en la cual le pagan más de 10 millones de Kentavious Caldwell Pope y donde se pelean por un retirado tronco como, ¿Darren Collison? ¿Para luego —jugar con el nombre y— coquetear con el posible traspaso de Kyle Kuzma?

Cosas de Tinseltown, estimado lector, donde la arrogancia es la manifestación de la debilidad, y el miedo secreto hacia los rivales.

Los dejo. Hasta la próxima

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