
Equipos de la MLS obligados a dar la cara en la Concacaf en busca de repetir la hazaña del LA Galaxy en el 2000 ante el Olimpia de Honduras; Es imperativo forjar boleto emelesero al Mundial de Clubes
Por René Romano @reneromanosport @TheLAVox
LOS ÁNGELES, EE.UU.— El otro día leí un tuit totalmente abominable, aborrecible y empapado de mediocridad por parte de un conocido comentarista televisivo en Los Ángeles, cuyo nombre, por respeto a su empresa y su futuro, no mencionaré o comprometeré.
No obstante, es algo que yo en lo personal, no podía barrer por debajo de la alfombra. No cuando se trata del fútbol que cubrimos y vivimos: El de la Concacaf.
"JUGADORES, NO SEAN MERCENARIOS, QUE ES POR ESTA GENTE, QUE COBRAN SU SALARIO"
Toluca volvió a perder y fue eliminado de la Concachampions. Sus hinchas no se lo bancaron y entonaron una canción similar a la que se canta en Argentina, pero sin insultos.
📹 TW / @ToqueFiltrado pic.twitter.com/ahCDHbgFLR
— TyC Sports (@TyCSports) March 1, 2019
Y mientras pudo haber sido ‘tuiteado’ de manera sarcástica, no deja de ser un tema que dejemos pasar por la Avenida de los ignorados y desapercibidos. No, jamás. No es nuestro estilo, ni línea editorial.
“¿Vale la pena qué, se siga disputando la Concachampions?”, leía el abominable tuit…
Vea, el hecho de participar en la Liga de Clubes Campeones de la Concacaf no es cualquier cosa.
Es un honor. Un privilegio ganado a pulso.
📹 Josef Martínez fue el jugador más valioso en la remontada del Atlanta en la #Concachampions pic.twitter.com/idQUExIjco
— MLS Venezuela (@MLSVenezuela) March 1, 2019
Es la Champions de la Confederación y el mundialito de Clubes del área, y así lo hayan manchado y desmeritado los mexicanos las veces que lo han hecho, lo quieran y lo pretendan hacer, es la máxima competencia del área junto a las eliminatorias mundialistas y muy por encima de su deslucida y paupérrima Copa Oro o Liga MX.
EMBARRADO…
Un torneo embarrado por los que, cada vez que llega uno de los suyos (al Mundial de Clubes), se jactan de ser los más chingones de la Concacaf, cuando antes, en etapas de eliminación, de grupos o de transición, habían usado el torneo como una bacinica, de la cual se podrían burlar con jugadores suplentes y habladurías de más, concentrándose y alabando a un torneo donde el ‘Cruz Azul’ y sus ‘Chivitas’ siempre son noticia.
El recibimiento al único Tricampeón de la #Concachampions, a los #Rayados del Cerro de la Silla ⛰#RayadosEnConcacaf pic.twitter.com/cEDFE1kzPP
— MTY360™ (@monterrey_360) February 28, 2019
Unos que, cada vez que clasifican los suyos, empapan su bozal de saliva y peste, al decir que se medirán en semifinales al ‘Barcelona o al Real Madrid’, pero que no le dan el más mínimo crédito a los que tuvieron que vencer para irse de paseo y de ‘vagaciones’ a ‘perder y decepcionar’. Sí, como siempre lo han hecho con la única excepción de aquel Necaxa del ‘huevo’ Aguinaga que silenció al Madrid.
Ganar la Concachampions no es una opción para los equipos de la Major League Soccer hoy en día, sino una harta obligación.
OBLIGATORIO…
Una obligación de repetir lo hecho en el 2000 por el L.A. Galaxy de Cobi Jones, Eduardo Hurtarte y Mauricio Cienfuegos, y una oportunidad perfecta, en un torneo ideal, para demostrar que su liga ha crecido, y que es digna y meritoria o apropiable de un Mundial…de clubes.
Razón por la cual, luchar por un boleto al Mundial de Clubes es imperativo. Necesario. Obligado e indiscutiblemente requerido.
Algo que, estuvo cerca de forjar la MLS en 2018, pero que falló al ver como caían los suyos en instancias finales y de forma apurada ante, allí sí, las ‘súper infladas’ —por México y su prensa y repetidoras en Estados Unidos— Chivas Rayadas del Guadalajara, que fieles a su costumbre, fueron solamente una llamarada de tusas que apestaba a fracaso antes de subirse al avión.
UNA Y MIL…
Es por eso y mil razones más, que la MLS, con mejores cimbros, raíces, visión y futuro, demostrado, por cierto, por años luz y por encima de la Liga MX, deben ir por ese boleto al Mundial de Clubes y olvidar lo que le sucedió al Galaxy en el 2000, cuando lo que había ganado, y luego se le fue vetado y arrebatado por la ‘postergación y cancelación’ de un torneo, que hoy ha tomado toda la seriedad del caso —pues el Galaxy nunca fue otorgado su pase a un Mundial— y debe ser visto como lo que es: la máxima competencia de Clubes en el Mundo entero.
Así que, aún haya sido sarcasmo el del colega, no podíamos barrer este tema por debajo de la alfombra, a la vez que teníamos que dejaren claro, más a los que saludan con sombrero ajeno que, la soberbia es el vicio más frecuentemente castigado, y, sin embargo, el más difícil de curar.
Empero, hay ocasiones como esta, en la cual, es más fácil escribir contra la soberbia que vencerla.
Los dejo. Hasta la próxima.
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Rene Romano
𝕾𝖎𝖓 𝖗𝖔𝖉𝖊𝖔𝖘 𝖞 𝖆𝖑 𝖌𝖗𝖆𝖓𝖔. 𝕬𝖑 𝖊𝖘𝖙𝖎𝖑𝖔 𝕽𝖔𝖒𝖆𝖓𝖔.
Las mentiras hacen sprints, la verdad corre maratones.