Shaquille O’Neal no dijo nada que no era cierto, y deberían de tomar muy en serio sus consejos en cuanto a la temporada de la NBA. Esta liga está manchada y lo estará por toda la vida con la ‘cruz del asterisco’ gracias al pánico y una pandemia mortal

Por René Romano @reneromanosport @IAmRomano10

LOS ÁNGELES, EE.UU.— Nadie me puede negar hoy, mañana o pasado que, los sentimientos son la forma de razonamiento más incompleta que se pueda imaginar.

Les diré por qué. Sin rodeos y al grano. Al estilo Romano.

Porque te ciegan y te enturbian. Te cubren los ojos de tal manera, que a veces, no es, ni parece coherente el final.

Y es que Shaq tenía razón. Razón de sobra.

Especialmente cuando dijo que esta temporada no se debía reanudar. O’Neal no pensó con su corazón en la mano, sino con razonamiento apegado a la realidad.

Algo que no vino o dijo por envidia, pues ya lo ha ganado todo. Y algo que, la NBA se negó a dejarlo en manos ‘al destino’ y ‘la pandemia’ tomándoselo muy personal y al ‘corazón’, negándose a seguir perdiendo plata y de paso, exponiendo a sus estrellas en peligro con un enorme grado de presión y apresuración.

Sí, esos que siguen timando a los jugadores para que jueguen.

Para que les den por lo menos ese ‘último push’ hacia un número rojo de pérdidas, pero no tan negativo o notorio.

Por eso y más tenía razón Shaq. Esta actual liga se debe borrar. Se debe anular y simple, no se debe jugar ni intentar terminar.

No tiene sentido.

CORDURA, GENTE…

¿O a ustedes les suena cuerdo que en un estado como la Florida (tierra de los recuentos en votos presidenciales y muchos ‘resentidos’), donde hay ‘ley mordaza’ —con el fin de que siga ‘abierto su estado’— a pesar de sus falsos números reportados sobre la real cantidad de infectados por el Covid, se juegue el resto de la temporada de la NBA?

Es ridículo por una y mil razones. Desde su apertura hace una semana atrás, los números de infectados se acaba de disparar en la Florida e incluso en Las Vegas donde a la fuerza, quieren reabrir los casinos y seguir sirviendo licor. Son esclavos del dinero, no del deporte.

Y encima, por si eso fuera o pareciera poco, ya sea en el Orlando, donde se los juro también se continúa regando el virus a plenitud, en Las Vegas o en el mismo Disney, ¿Tiene sentido que les bajen el salario, los cambien de ‘sede pandémica’ y encima, les tuerzan el brazo para que dejen solas a sus mujeres con sus crías?

La NBA ya perdió millonadas, y sabemos les urge abrir nuevamente el telón. Esto es un acto a lo David Stern (QEPD) que ahora ejecuta su aprendiz, Adam Silver a perfección.

Y en su ambición, ¿Ha decidido tocarles los huevos a jugadores como LeBron?

LOS ENCABEZA

Y menciono a James porque es el que más insiste en que esto se juegue ‘hasta al final’. Y honestamente sus razones tendrá; asumo que porque ya está ‘veterano’ y porque quiere demostrar que con los Lakers puede salir campeón.
¿Pero, reunir a toda la ‘banda’ con el ‘influencer’ mayor para que los convenza? ¿Meterle a LeBron ‘cargo de conciencia’ en la cabeza para ‘amarrar y convencer’ a todos los demás?

Es un golpe desleal. Cobarde y de muy ‘mala leche’ del parte del famoso ‘comisionado’.

Uno que, no debe, desde ningún punto de vista o en ninguna circunstancia, tener la decisión final.

En síntesis, Hay peligros. La enfermedad existe. Así como la desesperación de una liga que no ha cumplido con varios contratos, porque nunca se preparó o se preocupó en ‘asegurarse acorde’.

De hecho, es importante saber que, si no termina su liga Adam Silver, la NBA perdería mil millones de dólares. Los ingresos por derechos de televisión nacional generarían pérdidas aproximadas a los 900 millones de dólares, solo por la etapa de encuentros de playoffs.

Si el comisionado Adam Silver no encuentra la forma de timar a los líderes, también se verían afectados los equipos que deben cumplir con un mínimo de 70 encuentros en los contratos por derechos de transmisión de medios locales.

SIN TAQUILLAS…

A eso se suma la pérdida por el pago de taquilla en las arenas, por lo cual la cifra llegaría a los mil millones de dólares, con lo cual se establece una vez más la importancia de la industria que significa el baloncesto en Estados Unidos y en varias partes del mundo, donde llega la transmisión de los encuentros.

El deseo de regresar a las duelas también obedece a que la NBPA sabe que desde ahora ya está en desventaja en la negociación del contrato colectivo de trabajo, que revisarán en septiembre próximo.

Pero ya no necesitan llegar hasta tal fecha para saber que el bolsillo estará golpeado y abollado, porque la liga ya decidió bajar en 30 millones de dólares el tope salarial, el cual pasa de 115 a 85 millones.

¿Y a sabiendas de eso, qué sentido tiene continuar? ¿Qué sentido tiene arriesgar?

For the love of the game?

Nadie me puede negar hoy, mañana o pasado que, los sentimientos son la forma de razonamiento más incompleta que se pueda imaginar.

Hoy la NBA lo hace con sentimientos apegados hacia lo económico. Los jugadores apegados al sentimiento competitivo dentro de sus genes. Sin darse cuenta, que están exponiendo vidas, y que además, se están equivocando.

Esta temporada se debe cancelar, se debe borrar. No reanudar.

Shaq tenía razón.

Los dejo. Hasta la próxima.

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